La población
se halla organizada en alrededor de 157 comunas Kichwa-Otavalo.
Con el auge turístico y el desarrollo artesanal y comercial
logrado en las últimas décadas, se consolida una
presencia urbana significativa principalmente en la ciudad de
Otavalo. Esta población al igual que aquella que se encuentra
articulada al comercio en el exterior, mantiene en su mayoría
nexos con sus comunidades de origen como un factor fundamental
de reiteración de su identidad y de su sentido de pertenencia.
Organización sociopolítica
Al igual que el conjunto de pueblos de la nacionalidad Kichwa,
los Otavalo se encuentran organizados, en su mayoría, en
comunidades; unas relacionadas fundamentalmente con actividades
agropecuarias, otras de tejedores y comerciantes. La familia es
monogámica; sin embargo, debido a la actividad comercial
que realizan en el ámbito nacional e internacional han
adoptado otras formas de organización familiar por contrato
o unión libre.
Los procesos de lucha por la tierra, así como la cada vez
mayor diversificación económica conllevó
al desarrollo de distintas formas organizativas urbanas, rurales,
de comunidades, de estudiantes, de artesanos, locales, cantonales
y provinciales.
Las organizaciones de segundo grado presentan diversas articulaciones
a procesos regionales y nacionales. Unas organizaciones, como
la FICI pertenecen al ECUARUNARI y a la CONAIE; otras, como la
UNORCAC, a la FENOCIN; y otras, como las organizaciones de artesanos
y comerciantes de Otavalo, se mantienen independientes. Existen,
además, las asociaciones agrícolas, artesanales,
cooperativas de ahorro y crédito, etc.
Las formas de organización política de los Otavalos
son los Preconsejos de Cabildos, Cabildos y Consejo de Cabildos.
Economía
La economía de los Otavalos es, prioritariamente, el comercio,
nacional e internacional de los productos artesanales, la música,
el turismo; en pequeña proporción se dedican a la
agricultura. Producen la cerámica en Rinconada y la cestería
en Rumipamba.
Los Otavalo tienen una larga tradición comerciantes; antiguamente
a los mercaderes se los denominaba "mindaláes",
desarrollaban su actividad bajo el control cacical y estaban sujetos
al pago de tributos en oro, mantas y chaquira de hueso blanco.
Si bien los mindaláes constituían una élite
especializada en el comercio e intercambio, el resto de la gente
también comercializaba e intercambiaba productos para satisfacer
sus necesidades.
Otra particularidad es la de ser tejedores. Si bien todos los
pueblos indígenas habían desarrollado el conocimiento
textil, la mayoría de ellos se limitaba a producir para
el autoconsumo; por el contrario, la actividad textil es la principal
fuente de ingresos, desde el mercado, del pueblo Otavalo.
Existe una gran cantidad de tejedores que utilizan talleres artesanales,
pero últimamente existen también familias que tienen
fábricas modernas, lo que ha incrementado la productividad;
además se ha introducido fibras sintéticas en lugar
de lana de oveja y diseños no tradicionales, especialmente
en la producción destinada al mercado nacional e internacional.
El pueblo Otavalo es esencialmente migrante pero con profundas
raíces de pertenencia a su territorio.
Su apertura al comercio nacional e internacional lo ha colocado
como uno de los pueblos con mayor prosperidad económica
en el país. El proceso migratorio se inicia en los años
de 1944, a Colombia; en los 50 a Perú, Chile, y Venezuela;
luego a Brasil y Panamá; en los años 60 y 70 su
destino fue El Caribe, Curazao, Aruba, Santo Domingo, Puerto Rico,
Islas San Andrés, Norteamércia y Europa. En los
últimos años, algunos comerciantes viajan a países
del Asia, principalmente a Corea, y a Australia. En la mayoría
de estos países conforman colonias de otavaleños.
Actualmente se puede afirmar que los Kichwa Otavalo ofrecen los
productos textiles, así como sus manifestaciones culturales
(música y danza) en casi todo el mundo.
En su autodiagnóstico (ver bibliografía) los Otavalo
proponen algunas hipótesis sobre el desarrollo peculiar
de su economía:
· Factores de carácter histórico: su tradición
como mindalaes y tejedores;
· Factores relacionados con las particularidades del ser
Kichwa-Otavalo: orgullo étnico - cultural; sentido de independencia
muy profundo; control indígena del ciclo productivo y del
mercado; capacidad de adaptación; mentalidad innovadora.
En sus palabras, el proceso histórico de su desarrollo
es el siguiente:
“A finales del siglo pasado e inicios del presente, la producción
artesanal, junto con la crianza de animales permitió que
muchas de nuestras familias fueran accediendo (por la compra)
poco a poco a la tierra, demostrando así, un gran sentido
para asegurarse mejores condiciones de subsistencia y libertad.
Nuestro pueblo... siempre vio en la artesanía una alternativa
de sobrevivencia y ha hecho de ella la base fundamental de nuestra
economía en los actuales días. Pero no solo de la
economía. En diferentes momentos de nuestra historia, la
artesanía nos ha permitido acceder a algunos recursos que
nos han asegurado, cada vez mayor libertad, aspecto fundamental
que nos ayuda a entender y explicar el relativo éxito económico
alcanzado por nuestro pueblo.
A finales de la década de los setenta se comienza a experimentar
el inicio del auge en la producción y comercialización
de artesanías, provocándose una masiva tendencia
a viajar al extranjero en la perspectiva de la comercialización
de artesanías.
En la década de los ochenta, la música se constituye
en una actividad económica importante. Algunos grupos de
música comienzan a viajar al extranjero, principalmente
a países de Europa y Norteamérica. El éxito
económico alcanzado por los primeros grupos de músicos,
incentivó a muchos otros que se fueron multiplicando en
todas nuestras comunidades. Se experimenta un proceso de profesionalización
de músicos y una consolidación de la profesión
musical como fuente de ingresos".
Identidad
“Hemos experimentado profundos cambios en nuestra cultura,
en todos los niveles. Hemos perdido elementos fundamentales de
nuestra espiritualidad, de nuestra relación con la tierra,
de nuestras formas de organización socio - económica,
etc. Nuestra originalidad, creatividad y conocimientos tradicionales
han tenido que ceder paso a las exigencias del mercado. En ese
sentido, los cambios culturales son profundos y no tenemos idea
de la pérdida experimentada. En una sociedad capitalista
no nos ha sido posible estar al margen de los cambios y transformaciones
y sus consecuencias, tanto más cuanto nuestra economía
está estrechamente relacionada con el mercado internacional,
cuando tenemos que luchar en sociedades y culturas diferentes
de quienes, consciente e inconscientemente, recibimos influencias
de todo tipo.
Pero hay un aspecto muy importante que queremos destacar. En las
décadas de los cincuenta, sesenta y setenta, nuestros padres
vivían en condiciones de opresión social muy difíciles,
su economía era todavía de subsistencia, basada
en la producción y comercialización de artesanías,
no veían mayores alternativas de progreso socio - económico.
Una de las soluciones para salvar a sus hijos de la opresión
y discrimen social y de ofrecerles mejores "oportunidades"
fue la de criar a sus hijos vestidos como "mishus".
Este es el caso de algunas familias que en el proceso que hemos
descrito, habían decidido fijar su residencia en las ciudades,
fundamentalmente en la ciudad de Otavalo.
Si bien esta decisión permitió que los "mishutucushca"
(hecho el blanco-mestizo) vivieran una situación de menor
discrimen y opresión, .. sin embargo experimentaron un
terrible conflicto de identidad en un contexto en el que, desde
las comunidades, fundamentalmente de Peguche, se venía
adelantando un proceso de fortalecimiento cultural, y a nivel
nacional se estaba experimentando un proceso de organización
indígena que planteaba reivindicaciones como pueblos indígenas.
Así, en los años setenta, en la comunidad de Peguche
se desarrolla una profusa actividad cultural, tanto de rescate,
de revalorización, de defensa y difusión de la cultura
Kichwa - Otavalo. En Peguche se organizan los primeros grupos
(Rumiñahui, Peguche, Ñanda Mañachi, Indoamérica,
Taller "Causanacunchic") de música, danza, teatro
que desarrollan un trabajo orientado a lograr lo anotado anteriormente,
pero además como medios de denuncia y concientización.
La influencia de Peguche en este sentido es fundamental y decisiva
en la solución al conflicto de identidad que venían
experimentando los "mishutucushca".
Fue el relativo éxito alcanzado en el extranjero, como
artesanos y como músicos, en tanto indios, es decir con
identidad explícita de Kichwa-Otavalo, (conjuntamente)
con un creciente desarrollo educacional y una mayor participación
de la juventud en la lucha por la reivindicación cultural,
(lo que) genera un ambiente en el que el ser indio pasó
de ser un hecho que debía ocultarse a un factor de orgullo
y de reivindicación fundamental.
La mayoría de los mishutucushca, reivindicando sus raíces,
asumieron nuevamente su identidad como Kichwa-Otavalo. Retomaron
físicamente su vestimenta, se dejaron crecer la trenza
y, lo más importante, fortalecieron sus vínculos
con la familia y las comunidades de donde provenían sus
padres.
En la actualidad, no se observa familias con tendencia a criar
a sus hijos como mishus y se observa mas bien que en parejas -
que son muy pocas - de indígenas casados con extranjeras,
los hijos son criados como indios, iniciando por su inscripción
con nombres Kichwa en el Registro Oficial.
El orgullo étnico - cultural que se experimenta en nuestro
pueblo refuerza el desarrollo de nuestra economía y viceversa,
la economía ha permitido profundizar nuestro orgullo. Nosotros
somos conscientes de nuestro pasado, de la gran capacidad de resistencia
de nuestros padres y vemos en nosotros, la generación sobre
la que pesa el gran reto de proyectar a nuestro pueblo hacia el
futuro”.